O desexo
En min caben tódolos posibles
Son como o mar inmenso
e grande, onde todo vive
Son a marabilla da ilusión
o prestidixitador das utopías
hoxe son a vida en rebeldía
a modificación do subsconciente
As paces abrázanse e os soles se saúdan
hoxe as cores son brancas e reflexan
toda esa beleza da existencia
que nos fai digna a estancia
Hoxe a liberdade é a mensaxe
sen poderes, nen groria, sen liortas
Hoxe é a palabra un ben categórico
e o sorriso unha necesidade.
Areta
Xosé María Álvarez Blázquez
(Tui 1915-1985)
Non é certo que os nenos teñan fame
Non pode ser.
Ben o sabedes todos
os que andades no mundo atafegados
á percura do pan dos vosos fillos
Ises outros que vedes pola rúa
pedindo esmola,
non teñen fame, non, porque daquela
vos teríades morto de vergonza.
E ben vos vexo andar nos vosos coches
ou nos tranvías, a berrar de cousas
estranas, -¡viva, beba, baba, buba¡-
sen reparar naquil esfarrapado
que coa moura mauciña está petando
na porta de ferro.
Por iso penso que non é verdade
o que algún caviloso di dos nenos
que andan así petando pola vida
-¡Non, home, non¡- lle dixen a un de aqueles -
A xente pasa leda......¡Fora boa
que andivesen a rirse dos seus crimes¡
Pregados ao Poder ( A Pranta de Gas, fora da Ría de Ferrol)
Coma a caca branda
ó cu
Escagarriados,
Incapaces de enfrontarvos
disidentes do propio,
Subvertido o matinar
que a razón
obriga,
Atufades co fede
da oportunidade,
Dando as costas
ao pobo que precisa
da razón pra a loita,
Facendo que desista
da ilusión da liberdade,
Vos lavades as mans
nos votos do medo
pra xustificar a vosa miseria,
Descansades no leito
florido do poder,
Pero non sodes mais
que cardos,
Que seredes degolados
cando sexades inútiles.
(Okap)
El Sur también existe
Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirena
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de Dios Padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el Norte es el que ordena
pero aquí abajo, abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el Norte no prohíbe.
Con su esperanza dura
el Sur también existe.
Con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de Chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa.
Con su gesta invasora
el Norte es el que ordena.
Pero aquí abajo, abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve.
Con su fe veterana
el Sur también existe.
Con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el Norte es el que ordena.
Pero aquí abajo, abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur,
que el Sur también existe.
Mario Benedetti